Cromoterapia, el poder de los colores
COLORES CURATIVOS
Esta terapia cada vez se emplea más en el tratamiento de diversos problemas psíquicos y físicos Cada color emite una vibración que es captada a través de la vista.
Existen diferentes gamas de color, que van desde los tonos cálidos a los fríos.
Los tonos que escogemos tanto para vestirnos como para maquillarnos van más allá de la actualidad de las pasarelas o del simple capricho: revelan mucho sobre la personalidad y la forma de ser, e incluso sobre las emociones y el estado de ánimo. Ésa es la base de la cromoterapia, una disciplina que está en auge y que se emplea en multitud de centros de belleza y salud, que aprovechan las virtudes de los colores para mejorar la salud y restablecer la armonía del organismo.
que es captada a través de la vista. Existen diferentes gamas de color, que van desde los tonos cálidos a los fríos. Los tonos que escogemos tanto para vestirnos como para maquillarnos van más allá de la actualidad de las pasarelas o del simple capricho: revelan mucho sobre la personalidad y la forma de ser, e incluso sobre las emociones y el estado de ánimo. Ésa es la base de la cromoterapia, una disciplina que está en auge y que se emplea en multitud de centros de belleza y salud, que aprovechan las virtudes de los colores para mejorar la salud y restablecer la armonía del organismo.
Y es que cada color emite una vibración que es captada a través de la vista, influyendo así sobre nuestra mente y que actúa en determinadas áreas del organismo regularizando diferentes anomalías físicas o mentales. Para beneficiarse de sus efectos, puede acudir a centros especializados en cromoterapia, como el de Ana Pabón, en Madrid, o hacer algo tan sencillo y cómodo como sentarse un momento con objetos de colores ante sí y fijarse en ellos, o bien visualizarlos mentalmente con los ojos cerrados. Es más, según algunos expertos, una sencilla manera de intentar combatir el estrés cotidiano empleando ropa interior en tono azul. Así, la cromoterapia ha estudiado los efectos de la vibración cromática en el cuerpo, y ha comprobado que las personas que cambian a diario los colores de su ropa tienen más tendencia a mantenerse sanos.
Los tratamientos de cromoterapia se utilizan para la corrección de un estado de ánimo (ayudar a la persona a calmarse o a aumentar su energía), pero también para otros problemas físicos, como la regulación de la presión sanguínea, problemas en el funcionamiento orgánico o en la estructura ósea, aparición de infecciones, obesidad, anorexia, retención de líquidos, problemas cutáneos, etc. Cuenta con la ventaja de que es una técnica indolora y apta para todo el mundo, y suele ser aplicada de forma combinada con otras terapias, como los masajes, la musicoterapia, etcétera.
Así, existen diferentes grupos de colores para tratar una u otra dolencia. Los más cálidos, de la gama de los rojos y naranjas, se emplean, por ejemplo, para tratar los problemas de la circulación sanguínea, y facilitan las posibilidades de regeneración y recuperación. La gama de los templados, como amarillos o verdes, son utilizados para combatir la celulitis, mientras que los más fríos, azules y morados, pueden ayudar a tonificar. Sólo algunos ejemplos, que deben ser contrastados en cada caso concreto con el terapeuta: el rojo es el color de la energía, de la velocidad y de la pasión. Este tono abre el apetito e inspira fuerza, y se adecua a las personas atrevidas. Toda la vitalidad que transmite se relaciona con la fuerza del torrente sanguíneo, por lo que puede venir bien para mejorar los problemas circulatorios.
Por su parte, el naranja expresa alegría y ganas de vivir. Es un tono lleno de fuerza y con mucho vigor que puede ayudar a aliviar los problemas asmáticos, la bronquitis, el reumatismo, las roturas de ligamentos y las fracturas óseas. Y el azul oscuro encarna la tranquilidad. Relacionado con las tiroides, puede influir en el control del peso. Además, al ser un color que transmite sosiego, es bueno para pintar la habitación de personas con problemas de sueño.
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